
Contigo todo va bien, me fortaleces la fe, me haces eterno el momento de amarte, a cada instante, a cada hora.
Mi dulce amiga, aquí estas, sentada en mi alma, en mis ojos y en mi puerta, dirigiendo mis motivos, mis victorias y mis guerras. Sentada aquí en mis ojos, viva en cada parpadeo, dirigiéndome a quererte mucho mas que mis deseos.
Me conoces mas que nadie, ¿de dónde sales tú? De dónde llegas y me atrapas? De dónde pueden tus palabras hipnotizarme y enredarme?
Si querer es aprender, seguro que aprenderé a hacer eternos los momentos de amarte.
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